Normativa de piscinas comunitarias

Normativa de piscinas comunitarias

Ahora que comienza el periodo estival, es el momento idóneo para hacer un repaso a algunas de las normas de obligado cumplimiento, referidas a la normativa de piscinas comunitarias. Más concretamente, sobre la ley RD 742/2013, de 27 de septiembre  que entró en vigor el 11 de diciembre de 2013.

Atendiendo al punto 2 del artículo 5, sobre la normativa de piscinas comunitarias indica lo siguiente:

El titular de la piscina deberá velar para que sus instalaciones tengan los elementos adecuados para prevenir los riesgos para la salud y garantizar la salubridad de las instalaciones.

Atendiendo lo expresado en el articulo anterior, la comunidad de propietarios (como titular del la instalaciones) es la responsable las mismas.


 

Resumen de las normas:

Obligación de informar al público.

Debe de existir información en un lugar visible y de fácil acceso. Esta información debe de estar actualizada y contener:

  •  Reglamento interno (Normas de utilización de la piscina, derechos y deberes para los usuarios de ésta)
  •  La existencia o no socorrista.
  •  Direcciones y teléfonos de los centros sanitarios más cercanos y de emergencias.
  •  Sustancias químicas y mezclas utilizadas en el tratamiento del agua de los vasos.

Tratamiento del agua y productos químicos utilizados en el vaso de la piscina.

 

  • La calidad del agua debe de cumplir con los parámetros del Anexo I del Real Decreto 742/2013.
  • El agua de recirculación debe estar filtrada y desinfectada antes de entrar al vaso, al igual que el agua de alimentación si no procede de la red de distribución pública.
  •  Los tratamientos no se realizarán directamente en el vaso. Sólo en situaciones de causa justificada, previo cierre del vaso y con ausencia de bañistas, garantizando un plazo de seguridad antes de abrirla de nuevo.
  •  La nuevas piscinas o de modificación constructiva del vaso, la dosificación de las mezclas o sustancias para el tratamiento del agua del vaso, se realizará con sistemas automáticos o semiautomáticos de tratamiento, sin perjuicio de lo dispuesto en el punto anterior.

Mantenimiento y calidad del agua

  • El personal para la puesta a punto, mantenimiento y limpieza de los equipos e instalaciones de las piscinas deberá contar con el certificado o título que le capacite para el desempeño de esta actividad mediante la superación de los contenidos formativos que a tal efecto establezca el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y en las condiciones que éste determine.
  • El titular de la piscina deberá disponer de los procedimientos escritos de los métodos de análisis in situ utilizados para la cuantificación de los parámetros y los límites de detección o de cuantificación.
  • El titular de la piscina debe mantener un control de cada vaso, como mínimo efectuando los siguientes controles, en virtud de los parámetros de los anexos I  y II
  • Control inicial: se realizará, al menos, en aquellos vasos en los cuales el agua de aporte no proceda de la red de distribución pública, se controlarán los parámetros contemplados en los anexos I y II. Se realizará durante la quincena anterior a la apertura de la piscina. Asimismo, este control inicial se llevará a cabo, en todo caso, después de tener el vaso cerrado más de 2 semanas o después de cierres temporales que puedan suponer variaciones significativas de los parámetros de control del agua o aire.

  • Control de rutina: control diario que tiene por objeto conocer la eficacia del tratamiento del agua de cada vaso; se controlará conforme a lo descrito en el anexo III.

    Control periódico: control mensual que tiene por objeto conocer el cumplimiento del agua de cada vaso con lo dispuesto en los anexos I y II; se controlará conforme a lo descrito en el anexo III.

  •  Las piscinas cubiertas o mixtas debe de haber una buena renovación del aire, debiendo de hacerse como mínimo los controles en aire que señala el anexo II  y acorde a lo descrito en el anexo III .

Situaciones de incumplimiento e incidencias.

• Cuando no se cumpla los puntos o parámetros del anexo I, II o III, el titular buscara inmediatamente el motivo de esta, procurando solucionar la causa adoptando las medidas correctivas adecuadas y las preventivas que sean precisas para que no vuelva a ocurrir.
• Se debe de cerrar la piscina al baño:

  • Cuando el titular o la autoridad sanitaria considere que existe de forma inminente un riesgo para la salud de los usuarios.

  • Tras el control de rutina y/o periódico cuando se presenten las condiciones de cierre del vaso contempladas en el anexo I.

  • Cuando en el agua del vaso haya presencia de heces o vómitos u otros residuos orgánicos visibles.

Para ampliar la información sobre la normativa de piscinas comunitarias puede consultar puedes consultar la siguiente página del Ministerio de Sanidad.

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